El invierno es una época dura para los coches. Lodos, reactivos, sal: todo esto se deposita en la carrocería y acelera la corrosión. Por tanto, la cuestión de lavar un coche en invierno es especialmente grave. ¿Es posible lavar un coche en frío y cómo hacerlo correctamente para no dañarlo? Averigüemos en este artículo. También puede mejorar su automóvil y hacerlo más atractivo externamente utilizando accesorios de tuning , cuya amplia gama está disponible en nuestro catálogo de productos.
El efecto de las heladas sobre la capa de pintura.
Las bajas temperaturas por sí solas no son tan terribles para la pintura como las caídas bruscas de temperatura. Pueden provocar la formación de microfisuras. Imagínese: cae agua fría sobre el cuerpo calentado por el motor. La diferencia de temperatura crea tensiones que pueden dañar la pintura.
Consecuencias de un lavado inadecuado en frío.
- Microfisuras en el LFP: como ya se mencionó, los cambios bruscos de temperatura pueden provocar la aparición de microfisuras, donde posteriormente ingresa humedad y suciedad provocando corrosión.
- Cerraduras y puertas congeladas: El agua que ingresa a las cerraduras y sellos puede congelarse, imposibilitando la apertura de las puertas o del baúl.
- Daños en las juntas de goma: los cambios bruscos de temperatura y la exposición a los reactivos químicos utilizados en los fregaderos pueden provocar pérdida de elasticidad y agrietamiento de las juntas de goma.
¿Se puede lavar el coche en invierno?
La respuesta es sí, es posible e incluso necesario. Pero es necesario hacerlo correctamente, siguiendo ciertas reglas.
Reglas para lavar un coche en caso de escarcha.
- Elija un fregadero cálido: la opción ideal es un fregadero en una caja cálida donde la temperatura del aire sea superior a cero. Esto evitará una caída brusca de temperatura.
- Utilice agua tibia: El agua para lavar debe estar tibia, pero no caliente. La temperatura óptima es de unos 30 a 40 grados.
- Secado minucioso: después del lavado, el coche debe secarse bien. Preste especial atención a puertas, cerraduras, espejos y otros lugares de difícil acceso. Para ello, puedes utilizar aire comprimido o paños de microfibra especiales.
- Tratamiento de las juntas: después del lavado, se recomienda tratar las juntas de goma con grasa de silicona. Esto evitará que se congelen y prolongará su vida útil.
- Evite lavar en caso de heladas severas: a temperaturas inferiores a -15 grados, es mejor abstenerse de lavar, ya que el riesgo de dañar la LFP aumenta significativamente.
Lavar un coche en invierno es un procedimiento necesario que ayuda a proteger la carrocería de la corrosión. Lo principal es seguir las reglas y elegir el tipo de fregadero adecuado.









