
Cómo evitar que tu coche se oxide

El óxido — el principal enemigo de la carrocería del automóvil, puede provocar reparaciones costosas o incluso una menor seguridad. La corrosión aparece por la humedad, la sal en las carreteras, los arañazos y la suciedad. Afortunadamente, unas sencillas medidas preventivas ayudarán a mantener el metal en perfecto estado durante muchos años y a ahorrar dinero. Además, para que tu coche siempre luzca atractivo y presentable, te recomendamos usar accesorios de tuning, disponibles en gran variedad en nuestra tienda online.
Limpieza y lavado regular
La suciedad y los productos químicos aceleran la formación de óxido, por lo que la limpieza es la base de la protección.
- Lava el coche cada 1–2 semanas en invierno y una vez al mes en verano, especialmente los bajos y los pasos de rueda.
- Usa equipos de lavado sin contacto o champús con pH neutro.
- Revisa los orificios de drenaje: Los desagües obstruidos en las puertas y bajo el capó provocan acumulación de agua, lo que causa corrosión interna del metal.
- Después del lavado, seca la carrocería y aplica cera para un efecto repelente al agua.
Tratamiento anticorrosión
La protección profesional de los huecos ocultos y del chasis — una barrera fiable.
- Realiza un tratamiento anticorrosivo cada 2–3 años, utilizando recubrimientos a base de betún o aceite.
- Trata los umbrales, los pasos de rueda y los huecos ocultos — allí aparece el óxido primero.
- Los coches nuevos cuentan con protección de fábrica, pero debe renovarse con el tiempo.
Medidas de precaución adicionales
Pequeños hábitos prolongan la vida de la carrocería.
- Aparca en un garaje seco, no al aire libre.
- Elimina los arañazos y desconchones de inmediato — usa imprimación anticorrosiva.
- Aplica pulimento o recubrimiento cerámico para una protección adicional.
Siguiendo estas reglas, reducirás significativamente el riesgo de corrosión.







